jueves, 7 de noviembre de 2013

Martes cualquiera..

Una simple noche, por ejemplo la noche de un Martes cualquiera, en la que te vengan a la cabeza miles de cosas, buenas, malas...da igual cómo sean el caso es que te vienen. Puede que pienses mal y que en realidad no pase nada, pero puede que no te estés equivocando y haya algo que no encaja...y muchas veces así es. Pero de repente, te habla una persona y hace que dejes de pensar en todo lo que se te pasaba por la cabeza, una persona que a penas conoces de dos años atrás pero que se ha convertido en alguien imprescindible para ti. Puede que no hablen todos los días o que no sepan una de la otra en varios días, pero saben que aún pasando eso están ahí en todo momento. Y es entonces cuando de repente lees; que le faltas cada mañana, que le faltan esos abrazos tuyos cada vez que se estresa...Es entonces cuando te das cuenta que se puede llegar a echar más de menos a una persona de lo que pensabas. No queda nada para vernos pequeña, te quiero.

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